Miedo a Conducir

amaxofobia

  Conducir puede ser divertido para unos pero muy estresante para otros. Hay conductores que sufren ansiedad o incluso ataques de pánico cuando se ponen al volante o piensan que tienen que hacerlo. Es lo que se conoce como amaxofobia o ‘fobia a conducir’.

 Los miedos surgen por experiencia directa, o porque alguien nos cuenta que algo es peligroso.  Esto hace que por ejemplo las noticias influyen mucho en nuestros miedos, ya que si oímos que ha habido un accidente de tráfico tendemos a “aprender” que ir en coche es peligroso. Sin embargo esto es perjudicial en el caso del miedo excesivo o de las fobias, ya que a veces podemos coger miedo a algo muy seguro solo porque nos acordamos de un accidente que hubo. Hay miles de desplazamientos al día, y sin embargo al pensar en conducir solo nos vienen a la mente imágenes de accidentes. Esto hace que sintamos que conducir es más peligroso de lo que realmente es.

  Es decir,el miedo se genera en parte por la tendencia que tenemos para juzgar la frecuencia de un suceso por cómo de fácil nos vienen ejemplos de tal suceso a nuestra mente.

 En general los afectados se pueden clasificar en tres grupos: los que abandonan la conducción tras los dos primeros años con el carnet de conducir; los conductores habituales con experiencia y que empiezan a sentir ansiedad; y los conductores que han sufrido alguna experiencia traumática.

  El miedo viene producido no solo por la sobreestimación de la probabilidad de tener un accidente, sino también por la sensación de encontrarte mientras conduces en una situación de la que es difícil escapar.  Es decir, en ciertas personas el miedo a conducir se relaciona con la agorafobia, y lo que genera ansiedad no es la conducción como tal sino el verse atrapado.

¿Cómo podemos superar el miedo a conducir?

   En primer lugar debemos entender que lo que nos produce miedo no es el coche sino los pensamientos que nos surgen cuando conducimos. Por lo tanto no es cuestión de evitar el coche, sino de evitar pensar lo que solemos pensar cuando estamos en uno. Se trata de cambiar los pensamientos catastrofista por unos más realista.

  Lo más importante para superar el miedo es enfrentándolo. Es importante comenzar conduciendo por trayectos que nos generen menos miedo y nos parezcan más fáciles de afrontar, para luego subir poco a poco de nivel, afrontando los que parecían más complicados. Para entonces igual ya no nos lo parecen tanto.

  Recuerda, el miedo a conducir es emocional, no racional, y la manera que tenemos para vencerlo es informarnos y afrontarlo conduciendo.